La maravillosa capacidad de formularnos preguntas

(Extracto del libro: Navegar las tres esferas. Marc Ribé) 

Hemos empezado esta segunda parte del libro por la tercera esfera porque el ego es quien se hace las preguntas y quien se percibe con capacidad para tomar decisiones. Nuestro amiguito interior es el encargado de abrir el diálogo, de definir los problemas y de ponerse en marcha para resolverlos.

Las preguntas son instrumentos muy poderosos si les prestamos la atención debida; si sigues su energía, te empujan hacia una nueva dirección.

“¿Estoy en el centro de mi vida?”

Las preguntas son ventanas. El ego tan sólo las formula, las abre, pero él, por sí solo, no puede responderlas.

“¿Qué me impide desplegar todo mi potencial vital?”

Deja que la pregunta existencial haga su efecto en ti, que te recorra internamente. Formúlala y permite que viva dentro tuyo. No tengas prisa en contestar, la pregunta necesita ser tu huésped por un tiempo, deja que vaya haciendo chup-chup en tu interior.

“Cuál es la causa de mi sufrimiento?”

La pregunta es la llamada que viene del ser y se manifiesta en el ego. Tu mente inconsciente contiene toda la sabiduría. Pero esta sabiduría no se va a manifestar si empiezas a darle vueltas desde la lógica racional y analítica. Todo llega en su momento si estás abierto a la respuesta sin presionarla.

“¿Me adapto a lo que hay o busco mi sitio?”

En tu interacción con la vida pasarán cosas que contienen la respuesta. Hay que estar atento a lo que va ocurriendo y escuchar de forma relajada. La respuesta llega en forma de imagen, mensaje o sensación. Puede que cuando aparezca tu mente analítica desconfíe, pero darás un paso en alguna dirección. Da igual si te equivocas, no importa, no es un error, es un paso.

“¿Quiero vivir mucho tiempo o vivir mucha vida?”

Las preguntas son un motor, un apoyo para hacer pie e impulsarte, un gatillo que te dispara hacia la acción, hacia el escenario donde se llevan a cabo las cosas, la esfera de la vida.

“¿Qué dirección tiene fuerza y sentido en este momento de mi vida?”

Cuando hayas tomado acción, para, escúchate y ajusta el siguiente paso. Ya estás en marcha.