El ego ¿enemigo o aliado?

El ego no es una realidad absoluta, es una realidad psicológica relativa. Nacemos sin ego y lo vamos construyendo poco a poco cuando somos niños.

El ego se siente con libre albedrío y se reconoce como agente del pensamiento; desde su perspectiva, él está en el centro de la psique, eligiendo y decidiendo en cada momento; es el director de orquesta de nuestra mente consciente, el que toma las decisiones. Se encarga de procesar la gran cantidad de información que llega a la mente consciente, algo así como dirigir el tráfico en una gran rotonda a la que llegan muchos coches (información) desde muchas calles. No tengas ninguna duda que intenta hacerlo lo mejor que puede. Pero trabaja demasiado y se cansa. Necesita descansar pero no sabe como hacerlo, igual que un niño hiperactivo. Al final intenta controlarlo todo, se extralimita en sus funciones y acaba ocupando todo el espacio de consciencia. Lo que era una herramienta útil puede llegar a convertirse en una cárcel.

El ego también se encarga de la autoimagen y la identidad. La autoimagen se forma a partir de los datos que tenemos de nosotros mismos almacenados en la memoria. Pero la imagen que tenemos de nosotros mismos no es un reflejo fiel de nosotros, ni mucho menos.

Pensar es hablarnos internamente; mientras lo hacemos vamos creando un relato, una narración que define la relación entre la realidad y nosotros. No nos relacionamos con la realidad sino con el relato que hacemos de ella. En este relato somos el personaje protagonista.

La consciencia se identifica con el personaje que nos narramos a nosotros mismos; necesitamos convencernos de que somos quien creemos ser y por eso requerimos la colaboración de las personas que nos rodean. En la medida en que los demás confirman nuestra idea de nosotros mismos, tenemos una reacción emocional positiva y nos sentimos bien. Pero cuando los demás cuestionan nuestra idea de nosotros mismos, nos sentimos mal (y nos caen mal).

Cuando el ego se identifica con unas ideas se genera un pegamento emocional que condiciona por completo a la persona.

Algunos pseudomaestros espirituales hablan de «matar al ego». No se lo recomiendo a nadie. Lo que sí necesitamos es darle descansos y equilibrarlo para que pueda trabajar a favor nuestro. 
La psicoterapia es  una de las herramientas indicadas para tratar los asuntos de nuestro amiguito interior, el ego, que no son pocos, ni simples. 

Marc Ribé

Marc Ribé es Psicólogo, Master en Terapia Breve Estratégica, Dinamizador de Grupos y Profesor de Meditación.
Tiene una dilatada experiencia conduciendo grupos de Desarrollo Personal en Barcelona y Retiros en la Naturaleza por los que han pasado más de 1000 personas.
Marc es creador de experiencias para el desarrollo del potencial humano que unen lo terapéutico con lo lúdico.
Creó y gestionó durante 8 años el Centro Espai Obert en Barcelona y actualmente es el impulsor del proyecto Anima, Escuela de Vida.